"El arte significa, para quien lo vive, una vida enaltecida; sus dichas son más hondas y desgastan más rápidamente; graba en el rostro de sus servidores las señales de aventuras imaginarias, y el artista, aunque viva exteriormente en un retiro claustral, se siente al fin y al cabo poseído de un refinamiento, un cansancio, y una curiosidad de los nervios, más intensos de los que puede engendrar una vida llena de pasiones y goces violentos" (Thomas Mann)

martes, 1 de julio de 2014

ARTISTAS APROPIADOS.



Por una cualidad de la creación artística el espectador puede apropiarse figuradamente de ella e interpretarla según su propio contexto y/o capacidad reflexiva.
Al margen de este necesario y rico flujo de contenidos existe en el mundillo artístico otras maneras de apropiarse, y no solo del fondo y/o la forma, hasta del mismísimo artista. 
El término "casta" encaja en este contexto a la perfección. Los terratenientes son los "diseñadores intelectuales" del Arte, y los artistas sus jornaleros (Ni que decir tiene que la jornada laboral es caritativa limosna a pesar del abuso sobre el que se sustenta)
El artista (emergente y no) sueña con una oportunidad, o mejor aún, una pared de prestigio de la que colgar sus ocurrencias. 
Las instituciones y comisarios las ofrecen disfrazadas de altruismo y sensibilidad.
Pero al igual que ocurre con los pueblos, el mayor volumen de ayudas se destina a los débiles y los inútiles, pues ello es garantía de perpetuo ejercicio del dominio y el poder.